jueves, 13 de diciembre de 2018

Daniel Defoe


     

   
     Daniel Defoe nació el 13 de septiembre de 1660 y murió el 24 de abril de 1731 y tanto en su nacimiento como en su muerte tuvo lugar en Reino Unido (Londres). Su padre se llamaba James Foe y era carnicero. Hacía cera con sebo. Después de abandonar la academia en la que estudiaba se metió en el mundo de los negocios comerciando con todo tipo de cosas. Todo este dinero se lo gastó en una finca en el campo un barco, etc. y por todo esto tenía muchas deudas por lo que lo metieron en la cárcel. Tuvo 8 hijos con Mary Tuffley. 



    
  Entre sus obras se encuentra Robinson Crusoe la cual es una de las más importantes y conocidas. También destaca Diario del año de la peste (1722), Roxana o la amante afortunada (1724) o Sobre la Educación de la Mujer (1719).   



    Como curiosidades, señalaremos que en sus últimos años de vida vivió de forma clandestina (oculta) por los acreedores que le perseguían. Al escribir Robinson Crusoe se inspiró en dos naufragios reales. Defoe trabajo como espía para gobierno británico. Fracasó en un primer momento porque decía que no entendía el acento que tenían a quienes investigaba. A pesar de haber fracasado en la mencionada misión, parece ser que tiempo después siguió colaborando con su país.

Rodrigo, 2º ESO A

lunes, 3 de diciembre de 2018

Milagro en el mar

Seguimos con los relatos de aventuras de nuestros alumnos. En esta ocasión es Hugo, de 2º A:

MILAGRO EN EL MAR

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      La historia tiene lugar en una playa del Caribe. La trama comienza cuando un padre y sus dos hijos alquilan una barca de pedales en la playa para una hora. Se desarrolla durante una soleada mañana de verano. Los personajes que intervienen son Alfredo y sus dos hijos, Miguel y Javier, de 10 y 14 años. La familia estaba en la playa cuando al hijo pequeño, Miguel, se le ocurre la fantástica idea de alquilar una barca de pedalesen la playa. A Javier y a Alfredo no les parece una mala idea y allí que van. Alquilan la barca y se van al mar, cada vez se van alejando más de la costa y van a un ritmo considerable cuando, de repente, se chocan contra un peñasco que sobresalía un poco del mar y entonces se les hace un agujero de unos 7 centímetros de lado. Poco a poco va entrando más agua y al cabo de un cuarto de hora la barca se empieza a inundar. Enseguida pasa una moto de agua en ese mismo momento, va a la costa y avisa a los socorristas de lo que sucede y en cinco minutos ya están todos en la playa sanos y salvos. Al final todo acaba en un susto y acaban todos aliviados.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Día del recuerdo (o Poppy Day)

Si nuestros alumnos han visto o leído durante estos días las noticias, habrán observado que los principales líderes mundiales se han reunido en París para conmemorar el fin de la I Guerra Mundial (1914-1918). Si se han fijado bien, algunos de ellos llevaban un broche con forma de flor (una amapola de color rojo) en la solapa de sus trajes. Y si ya son algo curiosos se habrán preguntado por qué unos la llevaban y otros no, o llevaban una insignia de color azul (que era un aciano). Otros habrán seguido las competiciones deportivas del fin de semana, con la Premier League a la cabeza, y se habrán fijado en que los deportistas portaban también una amapola roja en sus camisetas. El motivo no es otro que el homenaje que desde hace 100 años se rinde a los caídos por el imperio británico durante la I Guerra Mundial (cuyo armisticio se firmó el 11 de noviembre de 1918) y, por extensión, en todas las guerras. De esta manera, en todos los países de la Commonwealth, con el Reino Unido a la cabeza, son frecuentes los homenajes y ceremonias de recuerdo por los muertos de las guerras y el símbolo que se emplea para ello es una amapola (poppy en inglés), que muchos, famosos o anónimos, adultos o niños, portan en las solapas de sus camisas, camisetas o trajes. 


La reina Isabel coloca una corona junto al monumento a los caídos en Londres

Jugadores del Arsenal y el Swansea con sus camisetas adornadas con la amapola roja

Miembros de la familia real británica con sus amapolas
Diversos líderes políticos mundiales con diferentes símbolos

Imagen del Arco de Triunfo de París con la ceremonia de homenaje a los caídos

Tumbas de soldados muertos en la I Guerra Mundial en Flandes (Bélgica)

Durante esta semana trabajaremos los conectores textuales, los mecanismos léxicos de cohesión y trataremos de entender cómo se estructura la información. Para ello emplearemos dos textos periodísticos breves relacionados con la I Guerra Mundial; en el primero de ellos se explica la historia de la amapola en la solapa, mientras que en el segundo, un reciente editorial de El País, se hace una interesante reflexión sobre el devenir de Europa a partir del recuerdo de la batalla de Verdún. Previo a todo ello veremos unos vídeos explicativos sobre qué supuso la I Guerra Mundial y aprenderemos un poco de historia. Y si hay alguno interesado en ampliar sus conocimientos, que pinche aquí.

jueves, 8 de noviembre de 2018

El metro (relato de intriga)

Esta vez traemos un relato de intriga a cargo de Guillermo, de 2º ESO B.

Ya hacía unos días que la Europol nos había mandado a comisaría ciertas señales de un grupo yihadista que estaba comunicándose por la Deep Web, y al fin los inspectores de la UIT lograron desencriptar la dirección IP de los mensajes y meterse en las conversaciones de estos desgraciados. Parecía que iban a atentar en la famosa Picadilly Circus, pero lo que yo, un agente de la policía secreta de Londres (MI6), no me imaginaba, era con que material ni de qué manera iban a atentar. Aquel 26 de junio de 2033, pude ver la masacre más grande sucedida en la Tierra. 


     Cinco agentes de los TDAX, cuatro de la comisaría de distrito 5 de Londres, dos de la Europol y tres de la MI6 en los que nos incluíamos mi compañero Álex y yo, estuvimos vigilando la plaza y alrededores sin levantar sospechas, hasta que nosotros dos nos montamos en el metro de la anterior parada, para asegurar también este perímetro dado que el metro también puede ser un lugar para atentar; pero no de esta manera… Justo con nosotros dentro, se agarraron al vagón trasero lo que parecían dos gamberros dispuestos a hacer alguna pintada, y a continuación de que el vagón se cerrara, el convoy se pusiera en marcha y se escuchara el último y famoso "Mind the gap", los que resultaron ser nuestra peor pesadilla, colocaron dos "bombas de freno de gran alcance" en la parte trasera del vagón. Esto quería decir que, si el metro frenaba al llegar a la estación de Picadilly, las bombas explotarían y no solo morirían toda la gente del metro, el cual hoy estaba especialmente lleno, sino que también moriría toda la gente de la plaza. No obstante, si el metro no frenase, chocaría con el convoy de la línea roja y también explotarían las bombas… 

      Debíamos cambiar de vagón de modo que no nos vieran, avisar al conductor y a nuestros compañeros para que detuvieran el tren de la línea roja, y si se acabara pudiendo parar el tren de algún modo, que los TDAX desactivaran las bombas. Qué bien nos vino que el Brexit se echara atrás para que así la Europol nos avisara de todo esto. 

    Una vez sucedido esto, algo falló… De repente, los controles magnéticos del metro no respondían y se estaban empezando a agitar los vagones lo que podía hacer explotar las bombas, el metro había cambiado de dirección en la rotonda del intercambio con la línea roja y volvía directo a la plaza, las luces se apagaron, las bombas empezaron a emitir un pitido y luz intermitente de activación (seguramente por los bandazos que estaban dando los vagones), y por si fuera poco, en vez de sonar la agradable voz pregrabada que te indica la siguiente parada, estaba sonando el estremecedor discursito del "jefe de los yihadistas" sobre el tiempo que los barrenderos iban a tardar en limpiar tanta sangre como iba a salpicar a los edificios y calles que no se derrumbaran; y de pronto algo inaudito pasó. El tiempo se detuvo. 


     Durante este tiempo todo excepto Álex y yo, se paralizó. Así nosotros dos pudimos pensar y asimilar lo que estaba pasando. Veinte minutos después, lo que pareció un vórtice espacio-temporal se presentó frente a nuestras narices, y pasado esto llegamos a una decisión. Intentar meter y sacar a la mayor parte de personas por ahí o tirar las bombas, aunque esta segunda no lo probamos por si aun así explotaban; pero… hubo un problema: en nuestro deseo de sacar a aquellas inocentes personas no nos dimos cuenta de que aparte de paralizados era imposible moverlos, pues era como si estuvieran pegados al suelo e igual con las bombas y con todo… No había fuerza humana capaz de hacer aquel trabajo a sí que optamos por entrar nosotros. Viajamos en el tiempo al verano del año anterior, a la sede de la Europol, en La Haya, para advertir de lo que pudiera pasar, y de pronto ahí estaba yo, en mi casa, sentado en el sofá, viendo mi serie preferida con mis dos hijos, Marc y Oliver y sin recordar nada. 

       Yo (mi subconsciente) me había escrito una carta a mí mismo titulada "EL METRO".

martes, 6 de noviembre de 2018

Relato de aventuras

Continuamos con la publicación de algunos de las narraciones de aventuras confeccionados por nuestros alumnos de 2º de ESO. En esta ocasión, el título es "Relato de aventuras", a cargo de Elena, de 2º B:

Hace 5 años, recuerdo que mi amigo Juan y yo decidimos realizar un viaje por toda España, disfrutamos de las Vaquillas en Teruel, del Pilar en Zaragoza o las Fallas en Valencia. En una de estas nos encontramos a un hombre en un bar de Valencia y nos hicimos amigos, lo invitamos al charlar con nosotros, pasamos la noche hablando y hablando, sobre todo de tonterías. Nos dio por contar historias pasadas: lo que habíamos hecho,dónde habíamos trabajado...Él nos contó que cuando era más joven tenía un amigo con el que compartía muchos ratos y en uno de ellos este y su amigo se enfadaron, se empezaron a pegar y su amigo, de semejante empujón que le pegó, se dio un golpe en la cabeza con la esquina de un mueble y se mató. El señor, como estaba solo con él, no supo qué hacer y escondió el cadáver  en un armario. Terminó de contarlo y lo eché de allí rápidamente, llamamos a la policía por el miedo que teníamos "para asegurarnos de que había estado en la cárcel"... . Al parecer, el hombre estaba en busca y captura por un crimen que había cometido recientemente...Lo pillaron y nosotros seguimos nuestra ruta por España,pero sin invitar a nadie a charlar con nosotros....FUE UN VIAJE DE LO MÁS EXTRAÑO.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Segundas lecturas

De acuerdo a la programación y al plan establecido desde comienzo de curso, procedemos a ofrecer el listado de lecturas para esta segunda parte de la primera evaluación, tras haber superado (y sobrevivido) a Poe y sus relatos de horror. En esta ocasión damos a nuestros alumnos la posibilidad de elegir entre 37 novelas o colecciones de cuentos (ahí es nada),de los que se seleccionará uno y se comunicará al profesor durante esta semana. Todos ellos están en la Biblioteca del instituto o en la Municipal de Teruel, para que no sea necesario -a menos que uno lo desee- comprarlo. De la forma de evaluación hablaremos en clase estos días, porque ofreceremos dos modalidades. La selección es algo ecléctica, con predominio de las aventuras y el terror, pero incluye también otras modalidades y opciones. La extensión también es relativa: de las apenas cien páginas de las dos novelas cortas de Steinbeck a las 400 de otros autores. En algunos casos, la ayuda de los padres puede resultar muy útil, pues no pocas de ellas habrán hecho las delicias (o habrán sido el potro de tortura) de ellos y hasta es posible que en algún trastero o desván se halle una vieja edición que merezca una nueva oportunidad. De todas estas opciones de lectura presentamos un breve resumen, que ha de servir para despertar el interés de los alumnos, para que busquen datos o para que, no nos engañemos, vean cuál es más corta:


     Un autor que aparece con cuatro novelas y una colección de relatos es Sir Arthur Conan Doyle, padre del inmarcesible y admirable Sherlock Holmes y su inseparable Watson. Por un lado están las cuatro novelas clásicas: Estudio en escarlata, El sabueso de los Baskerville, El signo de los cuatro y El valle del terror y, luego, de entre los relatos, hemos seleccionado el primero: Las aventuras de Sherlock Holmes. Son novelas y relatos que exigen concentración y que despertarán la agudeza y el ingenio de algunos, además de descubrir a un autor que es mucho más que este personaje (y este último algo más que el personaje que ha ofrecido el cine reciente).


     John Steinbeck (se cumplen 50 años de su muerte en 2018) tiene dos novelas cortas en el listado: La perla y De ratones y hombres. La primera de ellas no es de aventuras ni de horror, sino que es una reflexión sobre el destino, la riqueza y la ambición a través de la historia del pescador Kino, que encuentra una perla de incomparable belleza y valor. La segunda tiene algo de picaresca a través del relato de las andanzas en busca de trabajo de dos entrañables amigos -George y Lennie- por los campos de California durante la Gran Depresión. Steinbeck es maravilloso y la lectura de esta obra puede llevar a otras cumbres como Las uvas de la ira, aunque eso será para otro momento.


    Fernando Lalana posee varias novelas en el listado, algunas de ellas ambientadas en Zaragoza (La tuneladora), por aquí cerca (La maldad o algo parecido), en la lejana Rusia y con el ínclito Stalin de por medio (El comando Gorki) o en un sentido y humorístico homenaje a las novelas del Oeste (Una bala perdida). Fernando Lalana es, posiblemente, el de los mejores escritores de novela juvenil (y de teatro) que hay en la actualidad y las novelas elegidas son buena muestra de ello: misterio, algo de terror, ambientación de época...




      A continuación vienen clásicos que hay que leer alguna vez en la vida: La isla del tesoro (Robert Louis Stevenson), Miguel Strogoff y La isla del fin del mundo (Julio Verne, del que aceptamos prácticamente cualquier lectura), Robinson Crusoe (en la versión de Vicens Vives), Las aventuras de Tom Sawyer (Mark Twain), Los crímenes de la calle Morgue y El escarabajo de oro (Edgar Allan Poe), Colmillo blanco (Jack London, del que leeremos en la segunda evaluación La llamada de lo salvaje), Oliver Twist de Charles Dickens (edición adaptada Vicens Vives) y El fantasma de Canterville y otros cuentos (Oscar Wilde). 



 Entramos ahora en el grupo de libros sobre el que a buen seguro podrán dar indicaciones los padres de nuestros alumnos, pues es probable que los leyeran en su momento: El pequeño vampiro (Angela Sommer-Bodenburg), La historia interminable y Momo (Michael Ende), Pippi Calzaslargas (Astrid Lindgren), Charlie y la fábrica de chocolate (Roald Dahl) y Los cinco (Enid Blyton; aquí se pueden elegir).
   En penúltimo lugar viene una pareja muy particular, pues se trata de sendas adaptaciones de dos clásicos: La Ilíada y La Eneida. Si el año pasado leímos Las aventuras de Ulises (Vicens Vives, adaptación de Rosemary Sutcliff), ahora proponemos, también de esta fantástica adaptadora, Naves negras ante Troya, que cuenta lo que sucedió antes de que Ulises se diera ese garbeo tan provechoso por el Mediterráneo. También de un viaje trata En busca de una patria, la adaptación del clásico de Virgilio a cargo de Penelope Lively.
   Por último, un nutrido y heterogéneo grupo de obras y autores contemporáneos, con predominio del misterio:
Agustín Fernández Paz, Cartas de invierno
José María Latorre, La sombra de la noche
David Lozano, Donde surgen las sombras
Laura Gallego, Finis Mundi
Laura Gallego, La hija de la noche
Carlos Ruiz Zafón, Marina
Carlos Ruiz Zafón, El príncipe de la niebla (1º de la Trilogía de la niebla)
Elifio Feliz de Vargas, Un pie que hablaba inglés

martes, 30 de octubre de 2018

Del examen

Están algo mohínos los alumnos de 2º porque no terminan de ver claro qué es eso de las perífrasis verbales o qué son los extranjerismos y los préstamos lingüísticos y la hora del examen se acerca inexorablemente. Total, que para recordar un poco qué son las perífrasis verbales hemos recurrido a los Simpson (todo está aquí, a fin de cuentas). En el ENLACE podrás acceder a una divertida aplicación para repasar este concepto. 
Por otro lado, resulta práctico revisar bien los temas comunes de los cuentos de Poe que hemos leído en clase, ver qué similitudes tienen y recordar algunos pasajes. También es oportuno releer cuanto se dice sobre las palabras que proceden de otras lenguas (ficha, junto con páginas 14 y 34). 


lunes, 29 de octubre de 2018

La isla misteriosa

Nos llega un segundo relato de aventuras y misterios, titulado La isla misteriosa, como su homónimo verniano.

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    Me levanté bastante aturdida, no sabía ni dónde estaba ni cómo había ido a parar a aquel extraño lugar, pero lo que sí sabía es que la tormenta había terminado y que estaba en tierra firme y lo único que recordaba eran los gritos de mi hermana Cloe cuando un rayo atravesó el barco sin piedad y lo partió en varias partes, todos caímos al agua y una fuerte corriente nos arrastró. 

Me miré de arriba abajo pero no llevaba ni un rasguño ni medio e intuí que había ido a parar a una isla. Saqué mi gran mapa y lo desplegué sobre la arena, aunque estaba mojado, los trazos se distinguían sin esfuerzo y me di cuenta de que aquel trozo de tierra rodeado por agua no aparecía en el mapa: una isla misteriosa, me dije, y sonreí para mis adentros. 

De pronto una voz lejana gritó mi nombre, corrí hacia donde procedía el sonido tan rápido que no noté las piernas, al fin frente a mí hallé una figura llena de rasguños y heridas. 

-¡Cloe!- grité y corrí a abrazarla. 

Dos horas más tarde habíamos construido ya un pequeño refugio, encendido una hoguera, cocinado un pescado y curado las heridas de mi hermana pequeña,-mañana será un gran día- le susurré y cerré los parpados.

viernes, 26 de octubre de 2018

La casa de Aguasclaras

Inauguramos sección en el blog con los relatos y textos de nuestros alumnos. En este caso, Claudia, de 2º ESO A, nos ofrece una narración de aventuras con un toque de misterio:

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31 de octubre de 2017, noche de Halloween. 

  Las cuatro amigas quedaron en el parque de aquel pequeño pueblo donde vivían, Aguasnegras. Todas habían nacido allí y todos los años quedaban la noche de Halloween para ir por las casas a pedir caramelos con sus disfraces. 
    Sandra fue la primera en llegar al parque, tenía el pelo largo y moreno, ojos negros y muy alta, era aventurera y muy imaginativa. En segundo lugar llegó Clara; su cara pálida estaba llena de pecas y su pelo era color rojizo y largo, era muy risueña y creativa. Más tarde llegaron Estela y Carla, eran gemelas, ojos azules y pelo rubio a media melena, las dos eran muy divertidas y les gustaba vestir siempre iguales, con lo cual era bastante difícil distinguirlas. Las cuatro tenían 13 años e iban juntas al instituto. Todas habían elegido el mismo disfraz, estudiantes zombis. Al verse, se rieron mucho de sus pintas. 
   Se dirigieron a las afueras del pueblo para empezar a pedir caramelos hasta llenar las calabazas que llevaban. Estaban muy contentas porque era el primer año que les dejaban ir solas esa noche. Casi tenían sus calabazas llenas cuando Estela propuso llamar a la puerta de una vieja casa, las demás se miraron unas a otras, un poco asustadas. Era una casa abandonada, con las paredes ennegrecidas y todos los cristales de las ventanas rotos, los árboles que le rodeaban no tenían apenas hojas y le daban a la casa un aspecto bastante terrorífico. 
     Las demás no querían llamar, pero Estela se precipitó y llamó con fuerza a la puerta. La puerta se abrió pero no salió nadie, las cuatro se miraron unas a otras y Sandra, sin pensárselo más, entró en la casa. De repente, la puerta se cerró sin dar tiempo a las otras a entrar. Clara y las gemelas empezaron a gritar: 

- ¡Sandra! ¡Sandra! ¿Estás bien?- gritaron todas. 

- ¡Ábrenos la puerta! – gritó Carla. 

    Pero la puerta no se abrió. Dieron la vuelta a la casa buscando otra entrada y encontraron una puerta trasera entreabierta. El interior de la casa estaba muy oscuro, Carla sacó una linterna de su mochila y empezaron a buscar a Sandra. La casa tenía pocos muebles y estaban destrozados, había unas escaleras que daban al piso de arriba, entraron a una de las habitaciones pero no había nadie. Las chicas estaban aterrorizadas pero siguieron buscando y gritando su nombre: 

- ¡Sandra! ¡Sandra! ¿Dónde estás?- gritaron las gemelas a la par. 

   Entraron en una especie de salón muy grande y vieron una sombra al fondo, pensaron que era ella y corrieron hacia allí, pero cuando llegaron vieron que no era Sandra sino alguien encapuchado. 

¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh!- gritaron todas a la vez. 

    Vestía con una túnica negra hasta los pies y llevaba la cabeza cubierta con una capucha y una especie de palo en la mano. Las chicas echaron a correr hacia la puerta pero estaba cerrada, la sombra se acercaba hacia ellas y no podían hacer otra cosa que gritar porque el miedo las había paralizado. 

De repente, una voz salió de una de las habitaciones, era Sandra: 

- ¡Sandra! ¡Sandra! ¡Corre!- le gritaron sus amigas. 

    Las cuatro de la mano buscaron la puerta por donde habían entrado y consiguieron salir de la casa. Corriendo sin parar se fueron hacia el pueblo donde toda la gente disfrutaba de la fiesta de Halloween ajena a lo que les había sucedido.

domingo, 21 de octubre de 2018

200 años de Frankenstein

Aprovechando el bicentenario de la publicación de Frankenstein, de Mary Shelley, los alumnos Álvaro, Eva y Víctor, de 2º ESO A, han elaborado la siguiente entrada al respecto:


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Ilustración de la primera edición de Frankenstein


LA NOCHE QUE NACIÓ FRANKENSTEIN

      En una villa suiza y en una noche de tormenta, Mary Shelley comenzó a escribir Frankenstein como un juego, hace 200 años. En el verano de 1816 (ese año fue conocido como "el año sin verano", debido a ciertas anomalías en el clima), el poeta inglés Lord Byron estaba de vacaciones junto a otros invitados en una villa suiza (Villa Diodati). En una noche de tertulia, Byron propuso un juego, que consistía en que cada uno escribiera una historia de terror. Así lo hicieron, y el resultado fueron dos obras maestras de la literatura fantástica: El vampiro, de John Polidori antecedente de Drácula (Bram Stoker, 1897), y Frankenstein, de Mary Shelley.


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     Fotografía actual de Villa Diodati, junto al lago de Ginebra (Suiza)

 Años después, Mary Shelley contaría que una noche tuvo una pesadilla sobre un ser que cobraba vida gracias a una especie de motor. Basándose en ese sueño, Mary escribió un relato corto sobre un científico que creaba un ser monstruoso. Esta novela se publicó en 1818 bajo el título de Frankenstein o el moderno Prometeo. Este año se ha cumplido el 200 aniversario de su publicación. 

FRANKENSTEIN, LA NOVELA

   En 1831, Mary Shelley reescribió la historia por completo hasta conseguir la versión definitiva que ha llegado hasta nuestros días. Algunos autores sugieren que se trata de la primera novela de ciencia ficción. La novela cuenta la historia de un científico suizo, el doctor Victor Frankenstein, que tras asistir a las clases de un profesor sobre los últimos avances de la ciencia, decide que él irá todavía más lejos.


    Durante casi dos años, Frankenstein realiza misteriosos experimentos en una buhardilla que usa como laboratorio.  Con distintas partes de cadáveres que recoge en las salas de disección y de animales que encuentra en mataderos forma un cuerpo humano de gran tamaño: 2,40 metros de altura.  Usando una pila, le aplica impulsos eléctricos para intentar darle vida. Una noche Frankenstein ve cómo su creación abre un ojo y empieza a respirar. Huye asustado y cuando regresa, el monstruo ha desaparecido. El monstruo se esconde en el bosque y allí vive los primeros meses.
     Al principio es muy inocente e inofensivo. Intenta sobrevivir a pesar del frío y de la falta de alimento. Aprende a hablar, leer y escribir. Intenta relacionarse con las personas pero siempre es rechazado por su aspecto físico. Se vuelve culto y refinado. Pero también se vuelve consciente de su propia deformidad física que lo aparta de las personas. La soledad y el rechazo social le convierten en alguien atormentado. Es un ser cegado por la venganza y el ansia de sangre contra su creador. Decide buscarlo y cuando lo encuentra lo culpa de haberlo abandonado y de estar solo. Necesita compartir su existencia con otro ser como él. Le pide que cree una hembra para que le haga compañía.


     Frankenstein al principio accede, pero a mitad de la creación decide abandonar porque tiene miedo que sea tan vengativa como el monstruo. La Criatura en venganza por no darle a la hembra que necesita, mata a su amigo y a su mujer. Incapaz de soportar tanta desgracia, Victor Frankenstein decide perseguir e intentar acabar con su Creación. Termina moribundo en el Ártico donde es recogido por un barco. Allí cuenta su historia al capitán y muere. Poco después el barco es abordado por la propia criatura que termina por relatar sus motivos y su triste vida al capitán. La novela termina con la confesión de la criatura de que pondrá fin a su miserable existencia.